La hacés bien, y aunque te hierva la sangre te encadenas para no llamar.
te guardas el orgullo donde nadie pueda dudar de que lo tenés.
y así vas, sin perder el objetivo, pidiendo dos cuando querés tres.
ya estoy bien, ya me ordené en mi desorden,y aquellas voces no me hablan más.
por favor, mentime y dame la espalda, otra vez no quiero patinar.
y me esperás, más de la cuenta siendo siempre el que yo soñe.
Lo sabés, no hay arma más seductra, que contestar siempre la verdad.
Lo sabés, no hay arma más seductra, que contestar siempre la verdad.
entre lo que soy y lo que NO quiero ser!
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