Entró en la sala común y vio a Hermione y Ron envueltos en una violenta disputa. Se gritaban a tres metros de distancia, los dos rojos como tomates. -Bueno, pues si no te gusta, ya sabes cuál es la solución, ¿no? -gritó Hermione; el pelo se le estaba desprendiendo de su elegante moño, y tenía la cara tensa de ira. -¿Ah, sí? -le respondió Ron-, ¿cuál es? -¡La próxima vez que haya un baile, pídeme que sea tu pareja antes que ningún otro, y no como último recurso!
dios no puedo mas..
ResponderEliminarEntró en la sala común y vio a Hermione y Ron envueltos en una violenta disputa. Se gritaban a tres metros de distancia, los dos rojos como tomates.
-Bueno, pues si no te gusta, ya sabes cuál es la solución, ¿no? -gritó Hermione; el pelo se le estaba desprendiendo de su elegante moño, y tenía la cara tensa de ira.
-¿Ah, sí? -le respondió Ron-, ¿cuál es?
-¡La próxima vez que haya un baile, pídeme que sea tu pareja antes que ningún otro, y no como último recurso!